Estados Unidos y Rusia celebrarán la primera ronda de conversaciones estratégicas y de control de armas de la administración Biden la próxima semana en Suiza, anunciaron los dos países el viernes.

Las discusiones del miércoles en Ginebra se producen mientras los dos países están envueltos en innumerables disputas que van desde sistemas de armas hasta ataques cibernéticos, Ucrania y acusaciones de interferencia rusa en las elecciones estadounidenses.

Sin embargo, se espera que las conversaciones de Ginebra se ocupen principalmente de cuestiones de estabilidad estratégica, como acordaron los presidentes Joe Biden y Vladimir Putin durante su reunión en la misma ciudad suiza el mes pasado.

«Esta reunión da seguimiento a un compromiso hecho entre el Presidente Biden y el Presidente ruso Putin de tener un diálogo deliberado y sólido entre nuestras dos naciones que buscará sentar las bases para futuras medidas de control de armas y reducción de riesgos», dijo el Departamento de Estado.

La Vicesecretaria de Estado Wendy Sherman, quien actualmente viaja a Asia y se reunirá con el ministro de Relaciones Exteriores de China el domingo, dirigirá la delegación de Estados Unidos, acompañada por la recién confirmada alta diplomática de control de armas de Estados Unidos, Bonnie Jenkins. El equipo de Rusia estará encabezado por el viceministro de Relaciones Exteriores, Sergey Ryabkov, dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia.

Las dos partes esperan explorar cómo ir más allá del Nuevo tratado START que Biden y Putin acordaron a principios de este año extender hasta 2026. Ese tratado debía expirar en febrero y la administración del ex presidente Donald Trump no se había movido para extenderlo.

La administración Trump se había retirado de varios acuerdos de control de armas y relacionados con los rusos durante su tiempo en el cargo, causando angustia entre los aliados de Estados Unidos en Europa y en otros lugares. La administración anterior dijo que los pactos estaban anticuados y que Rusia los violaba persistentemente.

El gobierno de Biden quiere que en las negociaciones sobre armas se incluya el arsenal de misiles nucleares no estratégicos de Rusia, numéricamente superior, que no están cubiertos por New START y que preocupan especialmente a los aliados europeos.

Los rusos han dicho que insistirán en que cualquier nuevo acuerdo incluya límites negociados a las defensas de misiles estadounidenses, que ven como una amenaza a largo plazo para la viabilidad de su arsenal estratégico.